Olga López
27/09/13

El otro día me puse a pensar sobre qué regalito llevar a la guardería de Héctor por su segundo cumpleaños.
Muchas de vosotras ya habréis podido ver en diferentes sitios de internet, unos botes de cristal monísimos con un animalito pintado encima. Pues nada, dicho y hecho, unas pinturas por aqui, unos botes de mermelada por allá y voilá

El caso es que lo más socorrido son las bolsas de chuches pero había dos problemas: A mí no me gusta que Héctor coma chuches y Héctor solo come gusanitos por lo que las posibilidades se reducían bastante. Así que decidí rellenarlos con unas pastas riquísimas de panadería que dejé encargadas unos días antes. El proceso de cómo un bote soso, una animalitos de los chinos y una bolsa Kraft se convierten en un detalle precioso, es éste:

Una vez hayáis pintado los diferentes elementos (ver tiempos de secado del fabricante), llega el momento de pegar el animalito a la tapa del frasco. Aquí tuve algunos problemas. Lo más normal es usar pegamento de contacto pero cuando ninguna de las dos superficies es porosa, la adherencia es muy baja. Al final, y tras varias pruebas, me decanté por un adhesivo de montaje (Montakit) de la marca Imedio. Aguanta hasta 120 kilos por lo que no tendréis problemas para abrir el frasco.

El último paso es atar la etiqueta al frasco con lana blanca. Os haré un DIY dedicado a las etiquetas porque las posibilidades son infinitas.
* Algo que debes saber: Es importante el tipo de pintura que escojáis ya que lo que recomiendo es que sea pintura al agua. El problema de las acrílicas es que deben ser limpiadas con disolvente universal o aguarrás por lo que siempre es más fácil hacerlo con una pintura al agua para volver a reutilizar los pinceles. La pintura que veis en las imágenes (rosa) es una pintura al agua mate y monocapa de alto grado cubriente por lo que sólo os hará falta darle una mano. La marca es Luxens
La pintura blanca por su parte me ha encantado. Se trata de una acrílica especial para baños de la marca Bruger (blanco harina). Queda muy brillante, se seca rápido y cubre mucho. La desventaja,  el precio.
Para las profesoras, decidí hacer unos tarros más pequeños y darles un aire más campestre así que no me hizo falta nada más que unos pequeños cuadrantes de retales que tenía por casa. El resultado es éste:

En total, tuve que hacer 16 tarros (para los niños) y los tres de las profes. No es que sea muy lioso, pero necesitáis tiempo sobre todo para que se seque la pintura. Una vez preparados lo podéis rellenar con lo que queráis: galletas, chuches, bombones etc.. Imaginación!

Que paséis un buen finde!

Archivos
Lo + visto

Etiquetas
Llevame contigo
Colaboran con nosotros

logo angela

cabecera email (1)

travesia_290x80_b (1)