Olga López
28/02/14

Aunque a priori os pueda parecer un tanto brusco el título de esta entrada, conozco padres que han dejado de dormir y han adelgazado unos cuantos kilos durante el tedioso, largo y estresante proceso de elección de centro escolar.

Y es que no es una cuestión sencilla si tú eres una de esas madres/padres implicados en la educación de tus hijos. ¿Por dónde empezar?

Cuando a uno le toca esta tarea, lo primero que se nos viene a la cabeza es empezar a cribar entre PÚBLICOS, CONCERTADOS Y PRIVADOS. Y añadiendo una nueva subcategoría, si son religiosos o son laicos.

Pues bien, yo me encuentro inmersa en esta tesitura ahora mismo y os voy a contar mi experiencia por si os sirve de algo:

En primer lugar decidí consumir ferozmente cuantos foros, listas y recortes de prensa sobre colegios encontraba por la red. La lista de los 100 mejores que cada año elabora el Diario El Mundo me parecía un buen punto de partida. ¡Bingo! en la ciudad en la que vivimos, un colegio estaba en la codiciada lista. De cabeza a pedir cita, entrevistas o jornada de puertas abiertas a tutiplén. Lo tenía claro, quería ese colegio sí o sí.

Ese puede ser un buen comienzo y por eso es importantísimo que visitéis cada centro escolar que os interese. Pero vamos paso a paso. Antes de llegar a eso, hay que hacer un poquito de trabajo, de estudio previo.

Preparados, listos….

Una vez inmersa en el proceso iba yo tan contenta con mi agenda de “quedadas con directores” de los cinco colegios que había escogido basándome en criterios tan dispares como, Concertado, Público, cercano a casa, “me han dicho que está muy bien”, bilingüe,  “El índice de aprobado es altísimo”, “De aquí ha salido fulatino o menganito”.

Cuando llegó la sorpresa. Todos los colegios tienen cosas buenas y cosas malas. No es que acabe de descubriros la fórmula de la Coca-Cola pero a veces, la “cosa” mala pesa tanto que sales de la visita con una idea que se repite como un mantra: “A este centro no lo llevo ni de coña”. Llega el momento de organizarse.

La pirámide:

En nuestro caso, el criterio indispensable ha sido elegir un centro con jornada continua. Ambos podemos trabajar hasta las 15 y nos parece de vital importancia que nuestro hijo se “forme” no sólo en el colegio, sino en un ambiente familiar. Con sus padres. Poder hacer actividades de juego con él por las tardes es primordial para nuestro planteamiento de vida y porqué no decirlo, nos parece que entrar a las 9 de la mañana y salir a las 17:15 h es demasiado para un niño de 3 años. Ni que decir tiene que esta no es la solución para muchas familias que, por razones laborales, no pueden compaginar ese horario escolar con su trabajo diario.
El resto de criterios han sido absolutamente personales y os invito a que rellenéis vuestra pirámide con vuestras preferencias particulares y que suméis tantos criterios como os parezcan oportunos para elegir con conocimiento de causa.

Por contra, hemos dado menos importancia a otros aspectos:

Llegados a este punto, es probable que a algunos os haya llamado la atención eso de “posibilidades reales de entrar” pero no es descabellado si vivís en una CC.AA con distrito único. Como sabréis a estas alturas, en Castilla y León, al igual que ya  hiciera Madrid, los políticos nos han llenado la cabeza con la historia fantasiosa de que gracias al distrito único, los padres podrán elegir el colegio que prefieran para sus hijos. FALSO, una mentira más grande que la Catedral de Burgos.

Tu hijo entrará en el colegio si tiene más puntos que los demás. Es matemática pura. Ahora bien ¿Cómo tener puntos? Los que viváis en CyL, pasaos por la web de la Junta y veréis la Orden con la baremación. Si no tenéis discapacidad, hijos mayores matriculados en el centro y os pasáis del índice de renta del IPREM, hay que encomendarse a la Virgen que más milagros haya realizado. A parte, cada centro tiene un criterio a su elección. Entre los más frecuentes se citan los siguientes:

Que sea familiar de hasta primer grado de consanguinidad de un antiguo alumno del centro.
Alegar domicilio o centro laboral en el mismo Código postal del Centro escolar
Tener hermanos menores no matriculados en el centro

Sección bilingüe

Mención a parte merece el controvertido asunto del bilingüismo. No os fiéis del márketing de las webs escolares. Preguntad claramente cuántas horas a la semana se imparten en idiomas. Hay colegios con denominación bilingüe que sólo imparten dos sesiones de media hora de inglés a niños de infantil mientras otros suben hasta las 3 ó 4 horas semanales.

Como es un tema farragoso y del que correrán ríos de tinta, habrá próximas entregas. Ánimo a todos los padres y no dejéis de visitar los colegios. Ya sea porque los conocéis personalmente o porque os lo han recomendado. Las apariencias engañan y las expectativas pueden jugaros una mala pasada.
Hasta la próxima y Suerte!

Con este post participo en la Fiesta de enlaces de Personalización de Blogs

Olga López
24/02/14

Este fin de semana no he parado nada. Llevaba ya un tiempo intentando destinar una mañana a aprender una de las técnicas más bonitísimas que he visto últimamente por la red. Al final, este sábado pude acercarme a Ideas en Polvo y conocer a Pilarina, la maestra de Aguja Mágica.

En esta ocasión la clase se centraba en el bordado tipográfico y no os imagináis la de ideas chulas que se me alborotan en la cabeza después de aprender la técnica.
Los talleres que prepara Deiana, de Ideas en Polvo, nunca defraudan. Es la segunda vez que me paso por su preciosa tienda y me traigo un montón de ideas a casa, una mañana de conversaciones con gente que tiene los mismos intereses que tú y algo nuevo que aprender.

Para quien no conozca esta técnica, deciros que no es necesario saber coser de antemano. Se realiza con una aguja especial (esta es la marca “Cose”) y con bastidor. Por cierto, yo jamás lo había usado y es una gozada. La aguja en cuestión tiene tres puntas de diferentes grosores y 12 posiciones reguladas mediante un pequeño tornillo. En función de la posición de ese tornillo, la profundidad de la puntada es mayor o menor.

Dependiendo de si se cose por el derecho o por el revés, el resultado del trabajo será completamente diferente. Si lo haces por el derecho, el resultado será muy parecido a un pespunte simple pero si coses desde el revés, lo que verás por el derecho es un bucle perfecto y en función de la profundidad de la puntada, será más grande o más pequeño.

Pilar es arquitecto como Deiana y ambas han sabido reinventarse. Los talleres que preparan son geniales, no hay más que entrar por la puerta y sentir el buen ambiente que se genera. Además, siempre nos deleita con algo para picar y el duro trabajo del aprendizaje se hace más llevadero (jeje)

Por si a alguien le apetece aprender pero no sabe muy bien qué aplicaciones puede tener esta técnica, a mi se me ocurren unas cuantas: Cojines, personalización de ropa de cama para bebés, cuadros etc…

En fin, no dejéis de pasaros por la tienda de Ideas en Polvo porque estoy segura que no saldréis con las manos vacías. Y qué deciros de Pilarina. Pues que tiene mucha paciencia, que sus clases son muy amenas y que tiene un gran sentido del humor. Os lo pasaréis genial y aprenderéis a hacer cosas preciosas.

Con este post participo en la Fiestas de enlaces de Personalización de Blogs

Olga López
17/02/14

Como muchos de vosotros sabéis, la decoración nórdica se está imponiendo cada vez más en nuestros hogares. Y no lo digo sólo por el gigante Ikea, sino por la proliferación de blogs de dentro y fuera de nuestras fronteras que abordan la decoración doméstica desde un punto de vista  basado en la simpleza y la luminosidad.

La combinación del blanco y el negro es un básico de este tipo de decoración y los elementos como las cruces, las formas geométricas y las estrellas, están casi siempre presentes en los hogares del norte de Europa.
¿Quéreis ver el paso a paso para hacer vosotros mismos esta alfombra?
En primer lugar vamos ya con los materiales que vamos a necesitar:

Una alfombra blanca (esta mía es de Ikea), tijeras, cartón para hacer la plantilla de la estrella, un pincel, un rotulador negro, cinta de carrocero y pintura especial para tela.

Lo primero será dibujar el contorno de la estrella ayudándonos de la plantilla que previamente hemos recortado en cartón.

Como veis en la foto de arriba, una vez dibujada la estrella con el rotulador, vamos colocando la cinta de carrocero en todo el contorno para poder pintar sin problemas por si nos salimos de las líneas.

Lo lógico sería utilizar pintura especial para tela, pero el problema de las superficies tan rugosas es que cuesta mucho que penetre la pintura por lo que si alguien tiene otra opción me encantaría que dejara un comentario al final de post.

Nota importante: Es vital que, una vez esté seca la pintura, planchéis la alfombra a máxima potencia para ayudar a que se fije la pintura a la tela y así no tengamos problema cuando la lavemos en la lavadora.

En fin, este es el resultado. Yo espero que te haya gustado aunque si no es así, ¡puedes dejarme un comentario igualmente!
Bsos

Olga López
14/02/14

Fue allá por 1840 cuando comenzaron a comercializarse las primeras tarjetas con forma de corazón o con imágenes de cupido. Aunque se desconoce la manera y la fecha exacta en la que esta tradición recaló en Europa, lo cierto es que hoy en día se trata de una onomástica bien conocida por todos y de la que el mundo comercial ha sabido sacar tajada con todo tipo de merchandising.

Para otros, es simplemente un día para recordar el amor, sin aderezos ni festejos especiales…
Nosotros no somos muy de celebrar estas cosas, pero no nos engañemos, aunque no sea yo precisamente el espíritu mismo del romanticismo, una sorpresa ese día me haría ilu.

Lo que sí nos gustan a los dos, son las fotografías y empapelar la casa con ellas. Por eso, hoy me parecía una ocasión perfecta para recordar los Very Best Moments de nuestra boda y de esta preciosa sesión que nos hicieron en Madrid hace algún tiempo.

Y es que tanto Martín Méndez como Ludovic Magnoux supieron hacer de una sesión fotográfica, algo casi cotidiano; de manera que nos ayudara a olvidarnos por completo de que estaban allí…

Recuerdo que nos bastó ver un par de ejemplos de su trabajo para saber que eran ellos los más indicados para el tipo de álbum de boda que queríamos. Simpleza, fotos poco retocadas, ambientes cotidianos y ante todo, naturalidad, nada de poses forzadas.

En fin, como creo que las fotografías hablan por sí solas, solo me queda desearos a todos un Feliz Día de San Valentín o Día de los enamorados. Que lo celebréis como mejor os parezca pero que lo disfrutéis.

 

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